Reunión anual de la ASCO de 2022: Gasto en servicios sociales y supervivencia al cáncer, Concientización sobre ensayos clínicos en personas de raza negra con cáncer de mama, Equidad y telemedicina, y La supervivencia en el neuroblastoma

El tema de la reunión anual de la American Society of Clinical Oncology de 2022 es promover la atención equitativa del cáncer a través de la innovación. Del 3 al 7 de junio en Chicago, Illinois, y en línea, investigadores y médicos clínicos especializados en cáncer de todo el mundo se reunirán para analizar la investigación más reciente y cómo garantizar que todas las personas reciban la atención oncológica que necesitan.

EN ESTA PÁGINA

Hoy, las investigaciones centradas en las disparidades del cáncer (en inglés) y los determinantes sociales de la salud (en inglés) se presentarán con antelación a la reunión. Los temas de estos estudios incluyen: 

El aumento del gasto en servicios sociales por parte del estado está asociado con una mejora de la supervivencia general a 5 años para las personas de raza negra con cáncer

¿A quién afecta este estudio? A personas de raza negra con cáncer que son elegibles para los servicios sociales en los Estados Unidos.  

¿Cuáles fueron los hallazgos de este estudio? Un análisis de la información demográfica y de salud de casi 3 millones de adultos con cáncer en los Estados Unidos determinó que el aumento del gasto público por parte del estado en servicios sociales se asoció con una supervivencia general más alta a 5 años entre las personas de raza negra con cáncer. El aumento del gasto en servicios sociales como Medicaid y programas que proporcionan asistencia en efectivo para las personas, como el Ingreso complementario de seguridad, también restringió las diferencias en la supervivencia entre los pacientes de raza negra y blanca para muchos tipos diferentes de cáncer.

Para este estudio, los investigadores utilizaron datos del Programa de Vigilancia, Epidemiología y Resultados Finales (SEER, por sus siglos en inglés) del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos. Examinaron los registros de casi 3 millones de adultos de 18 años o más con diagnóstico reciente de cáncer desde 2007 hasta 2016. Para obtener información sobre el gasto del estado en servicios sociales, los investigadores utilizaron datos de la Oficina del Censo de los EE. UU. Con esta información, los investigadores buscaron determinar si había conexiones entre la supervivencia general a 5 años y el gasto en servicios sociales en función de la raza, el origen étnico y el tipo de cáncer.

El análisis de los datos reveló primero que las personas de raza negra tienen una supervivencia general a 5 años casi un 11 % más baja que la de las personas de raza blanca. Sin embargo, los investigadores vieron que por cada 10 % de aumento en el gasto en servicios sociales por parte del estado, la diferencia en la supervivencia general a 5 años entre los pacientes de raza negra y blanca se acortó en casi un 4.6 %. Para tipos específicos de cáncer, el aumento del gasto en servicios sociales se tradujo en tasas de supervivencia general más altas para los pacientes de raza negra, así como el acortamiento de la brecha en los resultados entre los pacientes de raza negra y los pacientes de raza blanca: 

  • Cáncer de cuello uterino: el aumento del 11.9 % en la supervivencia general llevó a un 46 % de acortamiento de la brecha. 

  • Cáncer colorrectal: el aumento del 4.42 % en la supervivencia general llevó a un 48 % de acortamiento de la brecha. 

  • Cáncer de cabeza y cuello: el aumento del 9.41 % en la supervivencia general llevó a un 38 % de acortamiento de la brecha. 

  • Cáncer de hígado: el aumento del 7.02 % en la supervivencia general llevó a un 49 % de acortamiento de la brecha. 

  • Cáncer de ovario: el aumento del 8.95 % en la supervivencia general llevó a un 41 % de acortamiento de la brecha. 

  • Cáncer de vejiga: el aumento del 8.18 % en la supervivencia general llevó a un 44 % de acortamiento de la brecha. 

  • Cáncer de útero: el aumento del 14.1 % en la supervivencia general llevó a un 40 % de acortamiento de la brecha.  

¿Qué significa esto para los pacientes? Las investigaciones existentes han demostrado que hay conexiones entre la supervivencia del cáncer y los determinantes sociales de la salud, como la estabilidad financiera, la educación, la comunidad, la nutrición y el acceso al seguro de salud. Los estados con un mayor gasto en servicios sociales redujeron parte del impacto de estos determinantes sociales de la salud y mejoraron la supervivencia general del cáncer para las personas de raza negra.

Existe evidencia de que el gasto en diversos servicios sociales por parte del estado puede mitigar el racismo estructural y abordar parcialmente los determinantes sociales de la salud, como la estabilidad financiera, la educación, el lugar de residencia y el estado del seguro. Sin embargo, dicho gasto también se ha asociado con disminuciones en las disparidades raciales y étnicas, lo que lleva a resultados sin precedentes de supervivencia general para los pacientes con cáncer. Nuestro estudio proporciona algunas respuestas a algunos de estos problemas vejatorios”.

— Autor principal del estudio, Justin Michael Barnes, MD, MS
Facultad de Medicina de la Washington University en St. Louis
St. Louis, Missouri

Volver arriba

Casi la mitad de las personas de raza negra con cáncer de mama metastásico no son informadas sobre los ensayos clínicos. 

¿A quién afecta este estudio? A personas de raza negra con cáncer de mama metastásico.   

¿Cuáles fueron los hallazgos de este estudio? Una encuesta de pacientes con cáncer de mama metastásico halló que el 83 % de las personas de raza negra respondieron que era algo o muy probable que consideraran participar en un ensayo clínico. Sin embargo, el 40 % de los encuestados informaron que su equipo de atención no les había informado sobre la oportunidad de inscribirse. Este estudio forma parte de la iniciativa BECOME (Experiencia de personas de raza negra en ensayos clínicos y oportunidades de participación significativas [Black Experience of Clinical Trial and Opportunities for Meaningful Engagement]), patrocinada por la Alianza para el Cáncer de Mama Metastásico (Metastatic Breast Cancer Alliance, MBCA).

En los Estados Unidos, las personas de raza negra tienen más probabilidades que las personas de raza blanca de morir de cáncer de mama. Alrededor del 15 % de las personas con cáncer en los Estados Unidos son negras, pero solo entre el 4 % y el 6 % de las personas que participan en ensayos clínicos lo son. Si las personas que participan en ensayos clínicos no coinciden con las poblaciones afectadas por el cáncer, es más difícil saber cómo funcionará el tratamiento para todos los pacientes.

La encuesta se envió a 424 mujeres con cáncer de mama metastásico y 102 de ellas se autoidentificaron como negras. Además de revelar que muchos pacientes de raza negra considerarían un ensayo clínico, aunque el 40 % nunca recibió información sobre la participación en uno, los resultados de la encuesta también informaron lo siguiente:

  • Los sujetos de raza negra que respondieron tenían un nivel de confianza y satisfacción del 90 % con su equipo de atención del cáncer y para el 83 % era algo probable o muy probable que consideren participar en un ensayo clínico.

  • El 73 % de los encuestados tenía inquietudes sobre los efectos secundarios.

  • El 63 % de los encuestados tenía inquietudes sobre si los tratamientos en ensayos clínicos eran eficaces.

  • Era más probable que los sujetos de raza negra (57 %) creyeran que los tratamientos no estudiados podrían ser perjudiciales en comparación con otros sujetos (31 %).

  • Era menos probable que los encuestados de raza negra (73 %) indicaran que confiaban en los ensayos clínicos en comparación con otros pacientes (91 %).

  • Era menos probable que los sujetos de raza negra (32 %) confiaran en que las personas de todas las razas y orígenes étnicos recibieran un tratamiento justo en los ensayos clínicos en comparación con otros sujetos (56 %).

  • Era más probable que los sujetos de raza negra que respondieron que valorarían recibir información sobre ensayos clínicos de alguien con la misma identidad racial o étnica (67 % frente a 10 %), que tenía cáncer de mama (73 % frente a 44 %) o cáncer de mama metastásico (73 % frente a 51 %), o que había participado en un ensayo clínico (72 % frente a 48 %) en comparación con otros sujetos que respondieron.

  • Era más probable que los sujetos de raza negra (83 %) estuvieran motivados a participar en ensayos clínicos para ayudar a otras personas con cáncer con la misma identidad racial o étnica en comparación con otros pacientes (51 %).

En función de estos resultados de la encuesta, los investigadores han sugerido varias formas de mejorar cómo se informa a las personas y se las inscribe en ensayos clínicos para aumentar la participación de las personas de raza negra. Sus sugerencias incluyeron que se debe informar a más personas sobre los ensayos clínicos abiertos, aumentar la educación de los pacientes sobre los ensayos clínicos, capacitar a los proveedores de atención médica para que ofrezcan información fácil para los pacientes de manera imparcial, y comprometer a las personas de la misma identidad racial o étnica y experiencia de salud para que compartan estos mensajes. Además, los investigadores observaron que se necesita una comunicación clara para generar confianza en los ensayos clínicos, lo que incluye abordar las inquietudes sobre los efectos secundarios, la efectividad del tratamiento y si el tratamiento se administra de manera justa y equitativa. Además, los investigadores también sugirieron que se les debe brindar ayuda a las personas para encontrar ensayos clínicos y acceder a ellos.

¿Qué significa esto para los pacientes? Las personas que participan en ensayos clínicos sobre cáncer deben representar a las poblaciones afectadas por la enfermedad. Por este motivo, se necesitan más personas de raza negra con cáncer de mama metastásico en los ensayos clínicos sobre cáncer de mama, de modo que quede claro si los tratamientos que se estudian ayudan a este grupo de pacientes a vivir más tiempo. Estos resultados de la encuesta muestran las brechas en el acceso y la información de los ensayos clínicos, y los investigadores ofrecen algunas opciones para acortar estas brechas.

Este estudio se inició en 2019 y fue dirigido por una defensora muy especial y apasionada por la inclusión en la inscripción de ensayos sobre el cáncer de mama. Lamentablemente, ella falleció a causa del cáncer de mama metastásico, pero todos nos esforzamos por continuar su labor al llevar la voz y la autenticidad de la paciente a nuestro trabajo para que podamos demostrar cómo el proceso de los ensayos clínicos puede afectar a los pacientes”.

— autora principal del estudio, Stephanie Walker, RN
Metastatic Breast Cancer Alliance
Nueva York, Nueva York

Volver arriba

El uso de la telemedicina para la atención del cáncer aumentó durante la pandemia de COVID-19, pero varió según la raza, los ingresos y otros factores.  

¿A quién afecta este estudio? A todas las personas que reciben atención para el cáncer.   

¿Cuáles fueron los hallazgos de este estudio? Un análisis de los datos recopilados durante la pandemia de COVID-19 mostró que, si bien más personas en los Estados Unidos utilizaron la telemedicina para la atención del cáncer en general, aún había grupos de personas que utilizaron menos este servicio. La telemedicina (en inglés) es el uso de tecnología de comunicación para apoyar la atención clínica. A veces también se denomina telesalud o visitas de telesalud. La telemedicina puede ayudar a brindar a las personas acceso a servicios médicos especializados, como atención para el cáncer, que normalmente no podrían recibir. Antes de marzo de 2020, solo una cantidad muy pequeña de personas con cáncer usaba servicios de telemedicina.

Los investigadores analizaron los registros médicos electrónicos de 26,788 personas de 18 años o más que comenzaron el tratamiento contra el cáncer en centros oncológicos comunitarios entre marzo de 2020 y noviembre de 2021, con seguimiento hasta marzo de 2022. Los registros médicos fueron aportados por Flatiron Health, una compañía de tecnología para la salud que se enfoca en el cáncer.

El análisis mostró que casi el 16 % de los pacientes del estudio utilizaron servicios de telemedicina en el lapso de los primeros 3 meses después de comenzar el tratamiento sistémico contra el cáncer. Entre los pacientes de raza negra, alrededor del 13 % utilizó la telemedicina, en comparación con casi el 16 % de los pacientes de raza blanca. Alrededor del 12 % de las personas sin seguro médico documentado usaron la telemedicina, mientras que el 16 % de las personas con seguro médico privado o Medicare lo hicieron. Era más probable que los pacientes que vivían en áreas urbanas usaran la telemedicina; casi el 18 % usaron los servicios, en comparación con alrededor del 13 % de los pacientes en áreas suburbanas y casi el 10 % de los pacientes en áreas rurales. Alrededor del 11 % de los pacientes en las áreas menos afluentes del país utilizaron la telemedicina, en comparación con alrededor del 24 % de los pacientes en las áreas más afluentes.

¿Qué significa esto para los pacientes? La telemedicina puede ayudar a las personas a recibir atención cuando no es posible realizar visitas en persona. Aunque más personas usaron la telemedicina durante los primeros meses de la pandemia de COVID-19, el acceso a la telemedicina no fue equitativo. Las personas de raza negra, las personas sin seguro, las personas de áreas rurales y las personas que vivían en áreas menos afluentes tenían menos probabilidades de usar la telemedicina para la atención oncológica.

Nuestro estudio proporciona la evaluación más reciente e integral de tendencias e inequidades en el uso de la telemedicina en muchas características sociodemográficas. Si bien la telemedicina puede extender el acceso a la atención especializada, la proliferación de estos servicios puede ampliar las disparidades en la atención del cáncer si las poblaciones vulnerables no tienen un acceso equitativo”.

— autora principal del estudio, Jenny S. Guadamuz, PhD
Flatiron Health
Nueva York, Nueva York

Volver arriba

La raza, el origen étnico y la pobreza se asocian a una supervivencia general más baja en niños con neuroblastoma de alto riesgo. 

¿A quién afecta este estudio? A niños con neuroblastoma (en inglés) de alto riesgo.  

¿Cuáles fueron los hallazgos de este estudio? Estudios previos de niños con neuroblastoma de alto riesgo han revelado diferencias en la supervivencia en función de la raza y la pobreza, incluso cuando reciben los mismos tratamientos en ensayos clínicos. La mayoría de los niños con cáncer son tratados en ensayos clínicos. Este estudio agregó ese conocimiento al analizar datos que muestran que los niños negros tienen más probabilidades de recibir un diagnóstico de neuroblastoma de alto riesgo y tienen tasas más altas de reaparición de la enfermedad después del tratamiento. La investigación también ha encontrado diferencias en la recurrencia y supervivencia entre los niños que viven en la pobreza y que recibieron inmunoterapia en un ensayo clínico después de su terapia inicial.

El neuroblastoma de alto riesgo es un tumor que aparece en los niños y que, a menudo, requiere tratamiento intensivo en el hospital utilizando varios tipos de abordajes durante casi 2 años. Casi el 90 % de los neuroblastomas afecta en niños menores de 5 años, y la edad promedio de diagnóstico es entre 1 y 2 años.

Para este estudio, los investigadores analizaron datos de 3 ensayos clínicos realizados por el Grupo Oncológico Pediátrico (Children’s Oncology Group, COG) desde 2007 hasta 2016. El COG es un grupo de ensayos clínicos respaldado por el Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos que estudia los cánceres infantiles y adolescentes. El análisis incluyó datos de 696 niños en los ensayos clínicos del COG. De esos niños, el 16 % eran no hispanos de raza negra, el 11 % eran hispanos, el 4 % eran no hispanos de otra raza y el 69 % eran no hispanos de raza blanca. Un tercio (33 %) de los niños vivían en hogares que solo tenían seguro de salud del sector público, como Medicaid y el Programa de Seguro Médico para Niños, que los investigadores usaron para representar la pobreza. Alrededor de un cuarto (26 %) de los niños vivían en ubicaciones de código postal con altas tasas de pobreza. Y el 15 % de los niños vivían en comunidades rurales. No se hallaron diferencias en el estadio del tumor ni en la biología en función de la raza, el origen étnico o la exposición a la pobreza.

Los investigadores observaron diferencias en la supervivencia general a 5 años en función de la raza y el origen étnico.

  • 47 % de tasa de supervivencia a 5 años para niños hispanos

  • 50 % para niños no hispanos de otra raza

  • 61 % para niños no hispanos blancos

  • 63 % para niños no hispanos negros

Los investigadores también observaron diferencias en la supervivencia general a 5 años en función de la exposición de un niño a la pobreza.

  • 53 % de tasa de supervivencia a 5 años para niños en hogares con seguro del sector público

  • 54 % para niños en vecindarios con códigos postales de alta pobreza

  • 62 % para niños en vecindarios que no se encuentran en códigos postales de alta pobreza

  • 63 % para niños en hogares con seguro del sector privado

El análisis no halló diferencias en la supervivencia a 5 años entre los niños que vivían en áreas rurales y aquellos que vivían en áreas más urbanas. Esto puede deberse a que los niños que viven en áreas rurales generalmente reciben atención en centros oncológicos en ciudades. 

¿Qué significa esto para los pacientes? La raza, el origen étnico y la exposición a la pobreza influyen en las tasas de supervivencia en niños con neuroblastoma de alto riesgo, incluso cuando los niños reciben el mismo tratamiento en un ensayo clínico. Los resultados de este estudio pueden usarse para disminuir el efecto de estas disparidades de los ensayos clínicos en los niños con neuroblastoma de alto riesgo, así como en niños con otros tipos de cáncer.

Muchos estudios previos han demostrado disparidades raciales, étnicas y socioeconómicas en muchos tipos de cáncer pediátrico diferentes, pero no hemos podido observar de manera exhaustiva si estas disparidades persisten cuando se tiene en cuenta el tipo de tratamiento contra el cáncer que reciben los niños. Para abordar esta brecha, decidimos observar si los resultados eran los mismos para los niños de todos los grupos raciales y étnicos cuando recibían tratamiento en los mismos ensayos clínicos para el neuroblastoma de alto riesgo”.

— autora principal del estudio, Puja J. Umaretiya, MD
Dana-Farber Cancer Institute y Boston Children’s Hospital
Boston, Massachusetts

Volver arriba

Manténgase informado

Visite el blog de Cancer.Net  cada día de la reunión para conocer más aspectos científicos destacados de la reunión anual de la American Society of Clinical Oncology de 2022 y cómo la nueva investigación afectará la atención del paciente. También puede mantenerse al día con las noticias de la reunión siguiendo Cancer.Net en Facebook y Twitter, donde puede seguir el hashtag #ASCO22.

¿Le gusta lo que leyó aquí en Cancer.Net? Regístrese para recibir nuestro boletín electrónico Inside Cancer.Net todos los meses.

Source